miércoles, julio 08, 2009

¿Y ahora qué?

El panorama está muy jodido, sólo queda trabajar para que ni PRI ni PAN lleguen a la presidencia en el 2012.
Por eso proponemos trabajar ya.
Una de las primeras propuestas es abrir este espacio:

http://ciudadanocritico2012.blogspot.com/
elciudadanoquequieroser@gmail.com

Pueden participar con entradas, numeralia, encuestas, datos; en fin, todo aquello como una minúscula seminlla para la participación crítica de los ciudadanos.

El pensamiento crítico es apartidista por eso este espacio no pretende tomar postura a favor, al menos no en estos momentos.

Mi blog volverá al relato de los encuentros, desencuentros que tengo con la vida.

martes, junio 30, 2009

Anular es votar

Piénsalo y anula tu voto


Aviso Certero

El Movimiento al Socialismo te invita al cierre de su campaña:



Piénsale... y anula tu voto

Miércoles 1° de julio en la explanada de Bellas Artes, 17 hrs.
Participarán los cantautores Emiliano Buenfil y Guillermo Vargas
¡Participa tú tambien! Trae tu canto, danza, pintura, instalación, performance


Editorial

Porque estamos hartos de la corrupción e impunidad de nuestros gobernantes,
porque ninguno de los partidos oficiales defiende los intereses del pueblo,
porque es necesario acabar con un sistema político excluyente, cerrado, antidemocrático, atrofiado e inútil para resolver los problemas de la población,
porque el pueblo debe mandar y el gobierno obedecer,


este 5 de julio no te quedes en casa, ve a protestar. Tacha toda la boleta o escribe una consigna que la cruce. Así estaremos anulando el voto y luchando por:
plebiscito y referéndum vinculantes (para que las decisiones más importantes las tome el pueblo, no los diputados)

iniciativa ciudadana (para que los ciudadanos podamos presentar iniciativas de ley al congreso, no sólo los diputados)

revocación de mandato (para poder destituir a los gobernantes que no cumplen)
tiempo gratuito en radio y televisión para las organizaciones populares (no sólo para los partidos)
plena libertad a las radios comunitarias (para que todos podamos discutir los asuntos públicos)
quitar el financiamiento público a los partidos (para que ese dinero se destine a la salud, educación e inversión pública)
quitar obstáculos a la participación electoral de fuerzas alternativas (para que el pueblo esté mejor representado)
candidaturas independientes (para poder votar por quién queramos y no por quienes quieren los dueños de los partidos oficiales)
Autonomía real y plena para las comunidades indígenas (porque hay otras formas de gobierno que sí son democráticas)
libertad a los presos políticos
detener la represión contra los movimientos sociales

lunes, junio 29, 2009

VOTA NULO EL 5 DE JULIO

Los ciudadanos concientes, apartidistas y que estamos hartos del sistema político mexicano ANULAREMOS NUESTRO VOTO, de la siguiente forma: nos presentaremos el 5 de julio en nuestras respectivas casillas de votación, para cruzar nuestras boletas de voto de extremo a extremo ( también se vale escribir epítetos que nos ayuden a expresar nuestro enojo y repudio) y demostrar así que ningún político de ningún partido nos representa.

Anularemos nuestro voto para honrar las luchas ciudadanas que ningún político se digna ni escuchar y menos solucionar: promedio de 3 manifestaciones diarias en el Distrito Federal por diversas situaciones de injusticia en todo el país; por los bloqueos en carreteras en todo México, de ciudadanos desesperados por no encontrar otra vía pacifica para hacerse escuchar en su búsqueda de justicia; por tod@s l@s pres@s polític@s; por la lucha de Atenco, por Ignacio del Valle quien purga una condena de 120 años de prisión, incomunicado, por el delito de defender su tierra de las ocurrencias de Fox; por los miles de ejidatarios que se oponen a ser desplazados por la construcción de la innecesaria presa de la Parota y la de Arcediano; por los habitantes de Ocotlan Oaxaca que están defendiendo su comunidad en contra del saqueo de oro y plata por parte de mineras extranjeras y que su Presidente Municipal está reprimiendo; por el heroico pueblo de Zimapan que se opone a la construcción de un relleno de desechos tóxicos provenientes de todo México e inclusive del extranjero y que va a contaminar sus mantos acuíferos durante cientos de años; por la lucha del pueblo de Tlahuac en contra de la línea 12 del Metro y en defensa del agua, su tierra, bosques y cultura; por las mujeres violadas en Guanajuato y que el Gobernador Sr. Oliva ha decretado y decidido “que ellas no quieren abortar“ ; por el pueblo de Oaxaca y Puebla que sufren con los actos repulsivos de sus gobernadores, Ulises Ruiz Ortiz y Mario Marín; por los deudos de los masacrados en Acteal y Aguas Blancas; por las familias de los muertos en la mina de Conchos; por todos los reprimidos, desaparecidos y asesinados; por Aldo Zamora asesinado por defender los bosques y que su crimen ha quedado impune, conociendo las autoridades quienes son los asesinos; por los ecologistas y ambientalistas que son amenazados, reprimidos y perseguidos como delincuentes por defender a la Naturaleza; por los agricultores y ejidatarios de todo el país que mueren de hambre gracias al Tratado de Libre Comercio que deja indefenso al Agro mexicano; por las comunidades zapatistas que son acosadas; por las victimas de abusos financieros por parte de los bancos extranjeros y que no encuentran justicia ni en CONDUSEF ni con la Secretaría de Hacienda; por los millones de mexicanos a quienes les roban su ahorro para el retiro a través de AFORES extranjeras, las cuales no tienen ningún control gubernamental; por las dos indígenas de Guerrero asesinadas por tener una radio comunitaria independiente; por las luchas ciudadanas y democráticas del pueblo de Oaxaca constituido en la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO); por los habitantes de las 16 delegaciones del DF que su calidad de vida se ve vulnerada con los programas delegacionales de desarrollo que los asambleístas han promulgado sin escuchar a la ciudadanía y sólo escuchando los intereses de los desarrolladores inmobiliarios mediante jugosas mordidas; por los ciudadanos que se oponen a la construcción de la carretera de Tres Marías-Lerma a través del bosque de Agua a las afueras de Cuernavaca; por los ciudadanos honestos que están siendo detenidos, torturados y liberados con el consabido usted disculpe, por parte del ejercito en su búsqueda de narcotraficantes; por los 58 periodistas asesinados en México durante el gobierno de Calderón; por la brutal tortura, violación y asesinato de Marcela Sali Grace por apoyar la lucha democrática de la APPO; por las cientos de mujeres violadas, torturadas y asesinadas en varios estados de la república, principalmente en Ciudad Juárez y que sus muertes quedan en la más vergonzosa impunidad; por la miseria en la que vive más del 40% de la población; por la pobreza en la que vive otro 30% de la población; por los niños y jóvenes que pierden sus sueños al ser víctimas de un deficiente sistema educativo; por ciudadanos extraordinarios que se introducen en las alcantarillas para vivir con los niños de la calle, ganar su confianza y rescatarlos para que sean ciudadanos de bien; por los cientos de miles de ciudadanos que están desempleados debido a la incompetencia del gobierno federal incapaz de promover condiciones para generar empleos; por los 400 pueblos que se manifestaron desnudos en Reforma durante meses; por los 47 angelitos fallecidos y heridos en Hermosillo en la guardería ABC de la corrupción; por ese maravilloso pueblo mexicano que no se merece los políticos que tenemos; por todo mexicano que busca justicia sin encontrarla; por todas las luchas ciudadanas en búsqueda de ser oídas; por México;
Por todos ellos y por ti mismo vota nulo el 5 de julio.

Y después del voto nulo, qué. propuesta ciudadana. para empezar a pensar y promover

PROPUESTA CIUDADANA

Se está promoviendo en la ciudadanía una mayor participación nuestra para hacer ver a nuestros gobernantes nuestra desaprobación a su actuación.

Debemos imponer a ellos nuestra voluntad a cambio de nuestro voto en las próximas elecciones.
Deben saber ellos lo que queremos
Si queremos que cambie nuestro país debemos hablar alto.
El presente documento tiene que dar la vuelta para que lo conozcan nuestros gobernantes y sepan que nos estamos organizando para exigirles lo que queremos para México y para nosotros.

PRIMERO

Queremos que disminuya la cantidad de diputados federales de 500 a 300.

Toma en consideración lo que nos cuestan en salarios, gastos de representación, comisiones especiales, celulares, seguridad, viajes, bonos. Etc.

SEGUNDO

Queremos que disminuya la cantidad de senadores de 128 a32, que no represente a cada Estado de la República.

TERCERO

Queremos que se cancelen los seguros médicos privados de los legisladores y de funcionarios públicos. Si el pueblo acude al IMSS y al ISSSTE, que ellos también acudan a estas instituciones. Ya verás que pronto mejoran los servicios.
¿Por qué tiene que salir de nuestro dinero sus seguros privados?
Si así lo quieren que lo paguen de los altísimos salarios y otras percepciones que reciben.

CUARTO

Queremos que se recorte el presupuesto que reciben los partidos políticos a la mitad.
Es humillante para los pobres ver el dinero que se despilfarra cuando sólo extienden la mano, y no les cuenta, y si les sobra se lo reparten como botín.

QUINTO

Queremos que desaparezcan todos los legisladores plurinominales.
No posible que además del excesivo cuerpo legislativo, nos cuesten también los que no los sigue el pueblo, para que los políticos pongan a su antojo a sucesores de ideología o parientes.

SEXTO

El gobierno lo debe imponer el pueblo, no el mismo gobierno.
Queremos tener candidatos ciudadanos independientes, que no dependan de partidos políticos, para evitar que se arrodillen ante el mandato de su partido.

SEPTIMO

Queremos que se aplique el plebiscito. Su definición dice textualmente: es la consulta en la que se somete una propuesta a votación para que los ciudadanos se manifiesten en contra o a favor.

OCTAVO

Queremos que se aplique el referéndum de la sociedad. Su definición se explica así: es una institución democrática a través de la cual la sociedad expresa su voluntad respecto a un asunto o decisión que sus representantes constitucionales someten a consulta. Debemos ser tomados en cuenta.

NOVENO

Queremos que los gobernantes no tengan fuero. A la fecha han deformado la definición original, y la aplican como privilegios para actuar sin ser tocados, promoviendo la impunidad en el país, y da como resultado la falta de rendición de cuentas. Ya no queremos que corrupción e impunidad.

En la democracia mandamos los ciudadanos.

Sólo es cuestión de usar nuestras facultades.
Libertad de expresión
Libertad de asociación
Sufragio efectivo.
Es tiempo de imponer nuestro mandato a la clase política. Ya estamos hartos de tanto abuso. Todo tiene un límite.

“Por nuestros niñ@s, no a la impunidad”

Marcha contra la impunidad, 4 de julio en el DF

“Por nuestros niñ@s, no a la impunidad”



-Partirá del IMSS a la representación del estado de Sonora en el Distrito Federal.
-La sociedad es parte activa para exigir castigo a los culpables.

Este sábado 4 de julio a las 10:00 horas, un grupo de ciudadanos sin partido político, ofendidos por la impunidad que existe en el país, pero especialmente en Hermosillo, Sonora, donde han muerto hasta ahora 47 niños quemados a consecuencia de actos de irresponsabilidad y corrupción, hemos decidido marchar de la sede del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Reforma 476, colonia Juárez, a la representación del estado de Sonora en el Distrito Federal, ubicada en Goldsmith 228, colonia Polanco.
Los asistentes a esta marcha, entre quienes se encuentran ciudadanos de todas las clases sociales, empleados, amas de casa, servidores públicos, intelectuales, estudiantes, artistas, trabajadores y familiares de los niños fallecidos, estamos en duelo por este crimen y demandamos que todos los involucrados, los VERDADEROS RESPONSABLES Y NO CHIVOS EXPIATORIOS, reciban el máximo castigo que establecen las leyes y que los funcionarios CULPABLES sean inhabilitados en forma definitiva.
Asimismo, demandamos la atención médica y psicológica, de por vida, de las niñas y niños quemados en tratamiento y sus familiares más cercanos.
No escapa a nuestra percepción que este tipo de hechos ocurren por la tendencia de los últimos gobiernos de subrogar a particulares los servicios que debe prestar el Estado a la población, por lo cual también demandamos terminar con esta práctica privatizadora.
Varios de los asistentes a esta marcha integraremos un equipo que recibirá las denuncias hechas por los ciudadanos sobre anomalías detectadas en las guarderías. Seremos vigilantes y denunciantes de estas faltas detectadas en todo el país. Las denuncias se presentarán a los medios de comunicación y a las más altas instancias nacionales e internacionales que defienden los derechos de los niños y las niñas. Derechos suscritos por el Estado mexicano en 1989.
La tragedia ocurrida en Hermosillo, Sonora, no debe repetirse jamás. Las autoridades competentes están obligadas a acabar con la impunidad que protege a los diversos grupos políticos y empresariales que operan contra los derechos más elementales de los mexicanos.
Para nadie es un secreto que en los sucesos están involucrados altos personajes de la política estatal y nacional, por lo que las autoridades competentes deben dar muestra de imparcialidad y justicia.
Las circunstancias de impunidad por las que atraviesa el país, donde los intereses políticos muchas veces se mezclan con la delincuencia organizada, merecen que la sociedad, no sólo observe el desarrollo de acontecimientos, como el ocurrido en la guardería ABC, sino que se convierta en parte activa y demandante de la solución definitiva frente a este tipo de hechos.
Para exigir el restablecimiento de la legalidad, la imparcialidad y la justicia en el país, así como el castigo ejemplar a políticos y empresarios corruptos y criminales, convocamos a todos los medios, a las organizaciones civiles, organismos no gubernamentales y público en general a que asistan a esta marcha contra la impunidad.
El próximo sábado 4 de julio a las 10:00 horas, de la sede del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Reforma 476, colonia Juárez, a la representación del estado de Sonora en el Distrito Federal, ubicada en Goldsmith 228, colonia Polanco.
Esperamos contar con tu presencia y la difusión de esta información. Muchas gracias.

¡Por nuestros niñ@s, no a la impunidad!

jueves, junio 18, 2009

El código, para quien quiera difundir la anulación del voto.

Les dejo el código por si lo quieren agregar a su blog o red social.

Yo creo que debemos votar utilizando el espacio en blanco.
creo que el IFE debería dar instrucciones a sus funcionarios de casilla para que distingan con claridad los votos nulos de los votos por candidatos no registrados.


http://union-libertad.blogspot.com"> border="0" alt="mexicanos al grito de guerra,mexicanos,grito" src="http://i715.photobucket.com/albums/ww159/pedro_paramo_2009/ContraCampaa.gif"/>

martes, junio 16, 2009

MASOQUISMO ELECTORAL

JOSÉ ANTONIO CRESPO

Mientras el abstencionismo refleja inconformidad, desmovilización y hastío, el voto nulo implica deseo de expresarse, de hacer visible la inconformidad, de presionar al sistema de partidos para que se abra y democratice. Con todo, un argumento muy persuasivo y recurrente de quienes promueven el voto partidista (es decir, por alguno de los partidos registrados, nos gusten o no), es que no será eficaz. En primer lugar, dicen, porque la Cámara Baja de cualquier manera se instalará con sus 500 diputados. ¡Pues qué mejor¡ Al menos en lo que a mí respecta, lejos estoy de pretender que no se instale dicha Legislatura, la cual espero sea lo suficientemente perceptiva para entender el descontento ciudadano y la actual crisis de representación política, y actúe en consecuencia para superarla. Pero también creo que para que eso suceda, debe enviárseles un claro mensaje de inconformidad (que no se potencia con la abstención ni con el voto partidista). Y de ahí el siguiente argumento contra la eficacia del anulismo; los partidos - nos dicen los sufragistas pro partido - son cerrados, cínicos, autistas e impermeables y desdeñosos de los mensajes y reclamos de la ciudadanía, pues se hallan concentrados en su propio interés y en su rebatinga por el poder. En efecto, casi todos pensamos algo semejante de los partidos. Según la última encuesta de Gobernación (de 2008), sólo 4 % tiene plena confianza en los partidos, y apenas 10 % cree que los congresistas legislan pensando en sus representados.
Pero de esa premisa, los promotores del voto partidista pasan a la conclusión de que más vale ir a la urna y votar por quien uno quiera (aunque no se quiera a ninguno). Extraño silogismo. Si asumo que los partidos, de manera irremediable, son ciegos y sordos a los electores, lo más lógico sería la abstención en lugar de votar por alguno de semejantes autistas. Por eso mismo, muchos de quienes abrigan esa mala imagen de los partidos tienden de plano a abstenerse como una forma de desesperanzado rechazo, o como claudicación al juego partidista-electoral. Escribe, por ejemplo, Joel Ortega, histórico militante de la izquierda: “Si uno va el 5 de julio a las urnas, aunque anule el voto… termina haciéndose cómplice de todo un sistema de simulación… No puede haber medias tintas. O la gente manda a volar a la partidocracia, utilizando la poderosa arma del desdén a su simulación (la abstención), o vamos como borreguitos a legitimar una partidocracia decadente” (Milenio, 30/V/09).
No creer en los partidos en absoluto es, pues, congruente con la abstención. Del otro lado, es razonable y normal votar por algún partido, si se considera que éste es suficientemente sensible y receptivo al interés de sus representados. Lo inaudito es que quienes piensen que los partidos son insensibles y cínicos - y que por ello no verán una activa protesta cívica, así fuese del 90 % - concluyan que hay que votar por ellos, dándoles nueva legitimidad y respaldo para que sigan haciendo de las suyas. Dice por ejemplo un lector de Excélsior: “El no votar o anular el voto de nada sirve ante el cinismo de los partidos… Todos sabemos que a los partidos solamente les interesa el poder y los resultados finales de las elecciones. Quieren solamente ganar y llevar agua y dinero a su molino. Sólo buscan el posicionamiento, para mamar de la ubre del erario y conseguir el poder… Promover la abstención o la anulación en nada mejorará las cosas… Ejerzamos el poder ciudadano con nuestro voto (partidista)” (29/V/09). Son muchos los que hacen este razonamiento, lo que me evoca el síndrome de la mujer golpeada quien, ante su impotencia, acepta seguirlo siendo. Una especie de “masoquismo electoral”; los partidos me hacen a un lado, me mienten, se conceden privilegios a mis costillas, despilfarran mi dinero, no me rinde cuentas, me tratan como retardado mental. Pero eso sí, sigo siéndoles fiel y cada tres años, no importa qué, acudo a la urna a refrendarles humildemente mi respaldo. Una actitud que parece menos la de un ciudadano democrático y más la de un súbdito de aquél soberano que sólo tiene que rendir cuentas a Dios y a la historia. Con razón tenemos los partidos que tenemos. Eso contrasta con una frase de Manuel Clouthier que, con su peculiar oratoria, reivindicaba la dignidad ciudadana frente a los partidos: “No se trata de cambiar de dueño, sino dejar de ser perro”.
He propuesto, por ende, anular el voto en lugar de alejarse de las urnas, al menos para probar si los partidos reaccionan ante ello o no. Les concedo el beneficio de la duda, no porque sean buenas guentes o solidarios, sino porque, ante todo, son pragmáticos. Prefiero averiguarlo, en todo caso, en vez de quedarme con la duda. Si yo estuviera absolutamente convencido de que, en efecto, los partidos no nos verán ni oirán, entonces mejor me abstendría (aunque quizá, en lo que resta para la elección, me convenciera el Verde, el PANAL o el PT). Es paradójico, pues, que los anulistas en general pensemos que los partidos pueden reaccionar positivamente bajo una fuerte presión cívica, mientras que muchos de quienes defienden el voto partidista crean que es inútil, dada la mezquindad partidocrática. En este punto, irónicamente se emparientan con los abstencionistas.

Por lo pronto, el evidente enojo de los partidos ante la propuesta anulista, podría verse como un indicio de que, en efecto, no tomarán en cuenta esta protesta ciudadana, cualquiera que sea su magnitud. Y eso me tienta a mejor no ir a votar, a mandar todo al diablo y quedarme en casa. Pero esa misma reacción partidista refleja, al menos, que el asunto no les es del todo indiferente (o no dirían nada al respecto). Lo cual me vuelve a animar a expresar mi inconformidad a través de la vía que explícitamente nos otorga la ley para ello; sufragar por un candidato no registrado. Frente a la abulia abstencionista y el “voto masoquista”, nos queda como opción legítima la protesta activa.

VOTO NULO; EFECTOS JURÍDICOS

JOSÉ ANTONIO CRESPO


El miércoles, el ex-consejero electoral del IFE, Mauricio Merino, escribió un artículo en el que sostiene que el voto nulo cuenta para determinar si un partido alcanzó o no el umbral del 2 % que exige el Cofipe para preservar su registro (El Universal, 10/VI/09). A partir de lo cual, mientras más votos anulados, mayor la probabilidad de que los pequeños pierdan su registro (mientras más cercanos estén al 2 %). Un día después, no sé si respondiendo a lo escrito por Merino, el consejero electoral Benito Nacif afirmaba que, por el contrario: “Los votos nulos simplemente se hacen a un lado (...) Los partidos pueden mantener su registro” (Excélsior, 11/VI/09). El viernes, Leo Zuckermann corrige a Nacif a partir de lo expresado por Merino (Excélsior, 12/VI/09). Jesús Cantú, también ex consejero del IFE, ratifica la posición expresada por Merino (Proceso, 15/VI/09).
Extraña disyuntiva; ¿a quién creerle; a los exconsjeros Merino y Cantú, o al consejero Nacif? Conozco a los tres desde hace años, guardando por ellos amistad y respeto profesional. Pero ese no debe ser el criterio para definir a quién daba creérsele. Mejor revisar lo que estipula la normatividad. El artículo 32 del Cofipe señala: “Al partido político que no obtenga por lo menos el 2 % de la votación en alguna de las elecciones federales… le será cancelado el registro”. ¿Cuál votación? ¿La emitida, la válida, la efectiva? El propio artículo 32 lo aclara en un párrafo posterior; se trata de “la votación emitida en alguna de las elecciones federales”. Es decir, si un partido no obtiene el dos por ciento de la votación emitida en esta elección, perdería el registro. Queda por precisar cómo se determina la votación emitida, ¿incluye los votos nulos y los emitidos por candidatos sin registro, o se excluyen, quedando sólo los destinados a un partido político o coalición? El artículo 12-1 define la votación total emitida como “la suma de todos los votos depositados en las urnas”. Es decir, los votos emitidos por un partido, por un candidato no registrado y los nulos. Pero también incluye otra definición, denominada votación nacional emitida, definida como “la que resulte de deducir de la votación total emitida, los votos a favor de los partidos políticos que no hayan obtenido el 2 % y los votos nulos”. Viene entonces una gran duda. El artículo 32 habla de votación emitida, pero no define si es total (con votos nulos) o nacional (sin votos nulos). También así lo hace al artículo 101, relativo a la pérdida de registro de los partidos. Eso hace la mar de diferencia respecto del efecto del voto nulo; una definición del voto emitido (nacional) no afectaría la composición de la Cámara Baja, pero la otra definición del voto emitido (total) sí lo haría, con potencial de eliminar uno o más partidos que, dependiendo del número de votos nulos, no lograran preservar su registro. ¿A cuál de las dos definiciones se refieren los artículos 32 y 101, ya que sólo hablan de votación emitida sin especificar si se trata de total o nacional?
El TEPJF ha despejado esa duda en una de sus tesis relevantes, aprobada por unanimidad. La define como “el total de votos depositados en las urnas sin deducir los votos declarados nulos y, por tanto, se confirma la convicción de que dichos votos se constituyen parte integrante de la votación total emitida, toda vez que de no ser así, el legislador hubiere plasmado como condición (para preservar el registro) el que se alcanzara por lo menos 2 % de la votación válida y no de la emitida” (Votación emitida; concepto. Sup-Jrc- 062/97). Es decir, para calcular el 2 % que exige la ley para preservar o perder el registro de los partidos, la votación emitida incluye los votos nulos, según el Tribunal. De lo que se infiere que, como asegura Merino, a mayor número de votos nulos, menor la probabilidad de los partidos emergentes de preservar su registro. Así pues, de acuerdo con esta tesis del Tribunal, el voto nulo - dependiendo de su magnitud - sí podría tener un efecto importante sobre la composición de la Cámara Baja (el número de partidos que lo conforman) aunque no en la distribución de curules de los que sí hayan preservado o alcanzado su registro. Es decir, todo lo que se ha dicho en este debate sobre la futilidad y carácter fantasmagórico del voto nulo, habría perdido su fundamento y veracidad. Tendría pues repercusión sobre la composición de la Cámara Baja, contrariamente a lo que se nos ha dicho hasta ahora.
Por otro lado, según el artículo 295 del Cofipe, en los distritos donde éste supere la diferencia entre primero y segundo lugar, todos los paquetes serán abiertos y sus votos recontados para dar mayor transparencia y certeza al resultado. Justo lo que no se hizo en la elección de 2006. De haber existido esta disposición en la pista presidencial de aquél año, en 25 de los 300 distritos se hubieran recontados todos los votos (lo que de cualquier manera no hubiera despejado las dudas sobre la elección presidencial, pues su resultado no se define a partir del número de distritos legislativos ganados, sino de la mayoría de votos una sola circunscripción nacional). En suma, durante el debate sobre cómo puede usar el elector su voto en estos comicios, prevalecen dudas y confusión sobre lo que implicaría la anulación del voto. Por lo cual, el IFE debiera pronto despejar esa incógnita con toda precisión y veracidad – en particular el efecto del voto nulo sobre el registro de los partidos -, de acuerdo a lo establecido por la normatividad aplicable. De esa forma, el elector podrá valorar los efectos de cualquiera de las opciones que contempla la ley – y por ende, legítimas e institucionales - antes de decidir por alguna de ellas, incluida el voto nulo y la candidatura no registrada (que no son abstención, como pretenden los partidos políticos, hoy unidos en torno a la defensa de sus enormes intereses comunes).

VOTO DE PROTESTA; ¿Y DESPUÉS, QUÉ?


JOSÉ ANTONIO CRESPO



Optar por el voto de protesta (sea nulo, o a través de un candidato independiente) es la solución a un dilema personal; si por un lado no se quiere respaldar a ningún partido - por no identificarse con ninguno de ellos, por considerar que no han cumplido su compromiso con la democracia, por que no han combatido la corrupción y la impunidad -, pero por otro lado, tampoco se quiere caer en la apatía e inacción que supone la abstención, la vía de conciliación es acudir a las urnas, cumplir con la obligación legal de sufragar y aprovechar la boleta para expresar la inconformidad por medio de una de las opciones que ofrece el Cofipe. Hoy por hoy, la ley contempla nueve opciones legales; ocho por cada uno de los partidos con registro, y la novena, que permite sufragar por la invalidación (con un candidato no registrado o voto nulo), es pues una opción legal y, por ende, legítima. Invalidar el voto – con cualquier modalidad – constituye también una estrategia política: enviar, por vía institucional, democrática, legal y civilizada, un claro mensaje de inconformidad, para que éstos incorporen algunas de las reformas planteadas hace años con miras a airear, mejorar y democratizar el estrecho oligopolio partidario.
A) Una de las preguntas recurrentes en esta polémica es si un significativo voto nulo podría ser eficaz para orillar a los partidos a realizar las reformas que refresquen - no que destruyan - el sistema de partidos, y abran - no que cancelen - la representación política. José Woldenberg dijo hace poco: “Cuando ha habido reformas no es porque la abstención haya crecido, sino cuando se genera un diagnóstico de algún problema y se hacen avanzar algunas propuestas, es decir, se crea un contexto de exigencia real con diagnóstico, con medidas y con horizonte” (Proceso, 31/V/09). Justamente eso es lo que los “anulistas” queremos generar, adaptando la protesta cívico-electoral a las condiciones actuales. No se logra ya votando por la oposición ni, es cierto, con el abstencionismo. Pero el voto de protesta (nulo y de protesta) puede generar ese contexto de exigencia. De hecho, el propio movimiento anulista ya lo generó.
¿De qué depende el éxito de la estrategia? Me parece que fundamentalmente de la disposición de los partidos a reconocer que ya hay una crisis de representación política. Es decir, como señala el propio Woldenberg, “de la forma en que los propios partidos lean esta señal”. Se busca con este debate, que los partidos lean en el anulismo (más allá de los votos nulos) una fuerte inconformidad hacia el sistema partidario. El voto de protesta y la abstención no constituyen la enfermedad, sino un síntoma de ella, como muchos (anulistas y no) ya lo han señalado. La elección sólo será un termómetro. ¿Cuánto voto de protesta sería necesario para considerar que la estrategia ha sido exitosa? No hay cifras clave; el suficiente para que los partidos la reconozcan como una expresión legítima (cosa que hoy no hacen), y actúen en consecuencia, realizando las reformas básicas que beneficien la participación ciudadana y limiten sus privilegios. Muchos aseguran que eso no ocurrirá, sea cual sea la magnitud del voto de protesta. Otros pensamos que, siendo los partidos pragmáticos, y por ende necesitados de legitimidad, ante una fuerte expresión de protesta electoral, terminarían aceptando su existencia, abriéndose a las demandas ciudadanas. Si los partidos en efecto fueran inconmovibles a la protesta disidente, el PRI seguiría gobernando como si nada, incluso con mayorías calificadas.
B) Otros piensan que, incluso de ser considerable el voto nulo o el abstencionismo, la protesta se esfumará y será estéril, pues no hay una organización estructurada ni líderes que la conduzcan. En efecto, el movimiento es resultado de la confluencia de varios ciudadanos, grupos y organismos desarticulados que pensaron, cada uno por su lado, en el voto nulo como forma de inconformidad y protesta. Los partidos tendrán que recibir y tomar nota del reclamo anulista, y agruparlo en un paquete viable. Lo harían vigilados por la opinión pública. Muchas de esas propuestas ya están en el Congreso desde hace años, pero duermen el sueño de los justos (precisamente porque afectan los privilegios de los partidos).
Por lo pronto, creo haber detectado en las organizaciones y promotores más visibles del movimiento anulista, al menos los siguientes cinco puntos: 1) Facultad para sancionar o premiar de forma personalizada a nuestros representantes; 2) candidaturas independientes para Congreso y alcaldías; 3) Incorporación del voto de protesta en la boleta (por ejemplo, con el recuadro “Ninguno”) y que cuenten como parte del voto válido para fines de financiamiento público (lo que ya ocurre en Argentina, Colombia, Chile, España); 4) Reducción del financiamiento de los partidos, así como del salario de los legisladores (los diputados alemanes ganan aproximadamente 120 pesos, al tipo de cambio actual, frente a mas de 150 mil, por lo menos, de sus homólogos mexicanos), y la eliminación de sus privilegios fiscales. 5) Incorporación de figuras de participación directa a nivel federal (que ya existen en varios estados). Se manejan otras propuestas, desde luego, de las que difícilmente hay consenso en un movimiento tan heterogéneo. Pero con los cinco puntos planteados se ganaría mucho en términos de representación política y de participación ciudadana. Y absolutamente nadie, tras los comicios, podrá reclamar legítimamente la representatividad del movimiento, pues quienes anulen el voto no estarán sufragando por nadie como su representante, sino por una apertura visible del sistema partidista.
C) Quienes niegan la racionalidad del voto de protesta como opción legítima – particularmente los propios partidos políticos - han montado una campaña de desprestigio contra este movimiento. Lo han calificado de antidemocrático, anticonstitucional, irresponsable, retrógrado, anti-institucional, cuasi-subversivo y hasta antipatriótico. Hasta ahora, pensaba que eso ocurría cuando se violaba o ignoraba la ley, no cuando ésta se cumplía con estricta puntualidad (decía don Pablo González Casanova que en México, lo más revolucionario es aplicar la ley). También se ha articulado una campaña de miedo - tan recurridas en nuestros comicios - sobre las nefastas consecuencias de esta expresión ciudadana. Dice, por ejemplo, Germán Martínez Cázares: “¿Ya pensaron a qué dictador autoritario quieren los abstencionistas?... Mañana pueden organizar no pagar impuestos… y más tarde el ‘que se vayan todos los partidos” (El Universal, 2/VI/09). Y Jesús Ortega se lamenta: “El voto nulo es una acción demagógica, peligrosa y perversa. El abstencionismo sólo produce autoritarismo” (Reforma, 5/VI/09). En todo caso, eso dependería de cómo reaccionaran los partidos. La responsabilidad es hoy del electorado frente a las urnas. El balón está en nuestra cancha y muchos queremos devolverlo a los partidos con un claro mensaje de protesta e inconformidad. Después de los comicios, la responsabilidad será prioritariamente de los partidos. Si ante un robusto reclamo cívico hacen como que les habla la Virgen, entonces las cosas en efecto se pueden descomponer aún más. Pero lo que siga será su responsabilidad, no de los electores que quieren votar, pero no por alguno de los partidos. Los tiempos son también importantes. Si aceptaran la legitimidad del movimiento y la justeza de sus reclamos, distenderían el ambiente. Al cerrarse, lo tensan más, y producen efectos contraproducentes a los que desean (muchos que querían votar por un partido, al ver la reacción de todos ellos, se han inclinado por la anulación). Mientras más pronto reconozcan la crisis de representatividad, y acepten el reclamo como legítimo, más probabilidades habrá de abrir una importante válvula de escape al descontento ciudadano. Y el anquilosado sistema de partidos, será más representativo, legítimo y funcional. Por lo pronto, me parece sano y refrescante el debate que sobre este tema se ha suscitado. Ojalá los partidos entiendan y atiendan esta expresión de inconformidad, en lugar de eludirla, descalificarla y censurarla. Y si eso ocurriera antes de los comicios, mucho mejor para todos.

viernes, junio 12, 2009

VOTAS Y TE VAS


VOTAS Y TE VAS

JOSÉ ANTONIO CRESPO

Así se llama un libro del legendario Rius, una revisión caricaturizada (pero no caricaturesca) de nuestra tradición electoral, que publicó tras los comicios presidenciales de 2006. La visión de Rius refleja la decepción e irritación de muchos de quienes consideraron que el proceso de ese año no fue equitativo, imparcial ni transparente. A raíz esa elección, Rius expresa su gran escepticismo sobre el carácter competitivo y equitativo del sistema electoral, y cuestiona también al sistema de partidos así como la fidelidad de la representación política. Escribe, entre caricatura y caricatura; “El supermillonario financiamiento a los partidos ha propiciado una enorme corrupción en la vida política del país, y se ha convertido a los partidos en un estupendo negocio, mejor que los bancos. Los partidos que no representan a nadie (los emergentes), o partidos fuertes que se sostienen gracias a nuestros ingenuos votos, entran y salen de escena política haciendo ricos a sus fundadores”. Y continúa, “Así, con nuestro dinero los tres grandes partidos controlan la vida política del país por medio de las Cámaras de senadores y diputados, manejan el IFE, designan a gobernadores y presidentes municipales… y llaman a la ciudadanía en tiempo de elecciones, únicamente para que voten por los que ellos han escogido… ‘Votas y te vas, y los partidos nos encargamos de lo demás”. Y continúa: “Es obvio que nuestro sistema político se ha vuelto absurdo e inoperante. Es obvio que hay que cambiarlo” Pero son los partidos los legalmente facultados para realizar o evitar tales cambios. Pero los partidos tienden a mantener sus privilegios por una inercia interesada, y a través de criterios particularistas, no universalistas. Por lo cual, remata el famoso monero: “Estamos metidos en un círculo vicioso… el sistema sólo permite que los partidos sean los que cambian a los partidos políticos… Por ejemplo, para que los diputados y senadores se rebajen el sueldo, hay que pedirles a ellos mismos que lo hagan. Nada puede cambiar en el país si no pasa por el Congreso (es decir, por los partidos)”.

Puede decirse que Rius se adelantó al ánimo que muchos ciudadanos expresan en estos comicios, pues inmediatamente después de 2006 el ambiente era más de polarización, alineada tras cada partido, que de inconformidad hacia el sistema de partidos; los tres segmentos principales eran; 1) la elección fue limpia, 2) hubo un magno fraude electoral, 3) no puede saberse con certeza quién gano. Hoy los tres segmentos principales son, A) votar, B) abstenerse, o C) emitir un voto de protesta (sea nulo o independiente). Ríus ya proyectaba el rechazo a los partidos, si bien no queda clara si su posición sobre cómo votar (probablemente en ese momento esa distinción era irrelevante para él).

“Votas y te vas” es una forma ingeniosa de expresar el tipo de representación política vigente en México, lo mismo bajo la era priísta, que la postpriísta. En buena parte, eso se debe a que no hay reelección de legisladores y alcaldes, con lo cual la representación queda, en el mejor de los casos, trunca; con elecciones competitivas podemos elegir a nuestros representantes (representación de ida); pero no hay forma de premiar o castigar a nuestros representantes (representación de regreso). Por lo cual, ellos no tienen por qué rendirnos cuentas, ni oír nuestras demandas, ni considerarlas en el momento de legislar, ni ganarse nuestro voto futuro en lugar de olvidarse de nuestro voto pasado.

Es decir, la representación política está cercenada por la mitad. En prácticamente todas la páginas y blogs del movimiento anulista que he podido revisar aparece ésta como una demanda. Lo mismo reclaman muchos colegas (anulistas y no). Por eso me parece ser éste uno de los ejes claves del movimiento anulista. Se ha dicho que no es necesario anular el voto para que los partidos acepten aprobar ciertas reformas, como lo sería la reelección legislativa. Ojalá así fuera. Pero he oído muchos candidatos que no, que no la aceptan por diversas razones, sin explicar por qué todos los males que ven en esa figura no aparecen en las democracias que sí la tienen (que son todas menos México y Costa Rica). En la propia teoría de la democracia representativa aparece la reelección (al menos la legislativa) como engranaje esencial para que funcione el sistema de representación política, incluso como equilibro entre los intereses de los representantes (incluidos los partidos políticos) y sus representados. Es decir, aún percibiendo el descontento ciudadano que se percibe en estas últimas semanas, varios candidatos no están dispuestos a respaldar esa demanda (aunque otros sí). Varias voces dicen que esas reformas deben empujarse con mecanismos de interacción con los legisladores en lugar de ir a protestar en las urnas (incluso por una vía legal, como la que proponen los anulistas).

Pues tuve el honor de formar parte de un grupo de personas notable y conocedoras del tema, en 2003, para impulsar esa iniciativa en el Senado de la República (donde se hallaba la iniciativa). Personas como Alonso Lujambio (hoy Secretario de Educación), Salvador Nava (hoy magistrado del Tribunal Electoral), Luis Carlos Ugalde (aún no era presidente del IFE), Benito Nacif (hoy consejero del IFE) Diego Valadés (destacado constitucionalista, que ahora se ha pronunciado como anulista), y Dense Dresser (politóloga, también promotora del movimiento anulista), entre otros. Fue un ejercicio interesante y tenaz, de intenso y respetuoso diálogo y discusión, intercambio de ideas y organización de foros y conferencias. Todo parecía indicar que, por fin, tras siete décadas, la figura sería reinstaurada (pues recordemos que aún aparecía en la Constitución de 1917). Y a la hora de la verdad, nada. ¿Cuántos esfuerzos como ese serían necesarios para que los partidos acepten decirnos, “votas y te quedas”?

12 de junio de 2009

Yo no voy a anular mi voto; mi voto lo anularon los partidos

“Yo no voy a anular mi voto; mi voto lo anularon los partidos”

“Mi disyuntiva es no votar o votar no. Es el dilema de muchos. Tal vez votar “no” sea hacer el juego a posiciones que no comparto; pero votar “sí” es hacer el juego a intereses que no acepto. Yo votaré no: no más mediocridad; no más claudicación del Estado laico; no más abatimiento de las instituciones. No más postración cívica.“ Diego Valadés, Proceso, 1701: 50

jueves, junio 11, 2009

¡qué país tan esquizoide!

¿quién tiene el respaldo de quien?

Veo que el sr. calderón tiene aprobación entre la población. Veo que la convocatoria por la anulación del voto crece.
¿Cómo se explica?

Yo no quiero síndrome de Estocolmo partidista

Uno y otro partido político nos han maltrado porque: no atiendan las necesidades sociales, de seguridad, de salud, de educación y un infinito etc.

Creer en la democracia no me obliga a votar por el "menos peor".

¿Esto es democracia? No, es síndrome de Estocolmo

Ahora resulta que votar no es una actitud política

Me declaró votante de izquierda y Andrésmanuelista.
He meditado mucho y decidí ocupar el espacio en blanco y escribir: "Esperanza Marchita".
Creo en la democracia pero estos partidos políticos no satisfacen mis espectativas.
Considero que ir a votar es necesario pero nadie me obliga a votar por un partido y eso está contemplado legalmente.
Creo que es un movimiento de rechazo al comportamiento de compadrazgo, nepotismo, encubrimiento, corrupción de la "clase" política mexicana.

El sr. calderón me parece un irresponsable que da un traspié tras otro, como si siempre estuviera ebrio.

Para mí la lectura es muy simple: "estamos hasta la madre de todos"

Las preguntas del Reforma

Hace un par de días recibí un correo del periódico Reforma. Hago publicas las preguntas y respuestas que no son sólo mías sino que recogen las impresiones de más personas.


1. ¿Cuándo y por qué iniciaron su campaña?

Como tal no hay una fecha exacta de "fundación". Se trata de una movilización ciudadana que corre por caminos muy distintos a los tradicionales. Haciendo uso de las nuevas tecnologías, particularmente de Internet, se ha ido desarrollando un debate plural entre los ciudadanos que no nos sentimos identificados con las ofertas que nos proponen los partidos políticos. Sin embargo, y porque nos interesa el rumbo democrático de México, optamos por manifestar nuestra protesta hacia el comportamiento y desempeño de la clase política, ejerciendo nuestro derecho ciudadano de votar por aquella opción que no aparece en la boleta. Asì, nuestra intenciòn es llamar a efectuar una acción colectiva.
La impunidad, las ausencia de proyectos claros que busquen solucionar los problemas inmensos que enfrenta México, la carencia de mecanismos eficaces de rendición de cuentas, el cinísmo y falta de compromiso con los representados por parte de la totalidad del sistema de partidos, entre otras razones, ha motivado a unir el esfuerzo de ciudadanos de muy diversa edad y procedencia para alzar nuestra voz de protesta.

2. ¿Cuánta gente se ha integrado desde entonces? ¿Se están relacionando con organizaciones similares? ¿Cuántas y cuáles?

Como tal NO existe una membresía, sin embargo, tal y como lo reportan los medios en los últimos días es un movimiento que va en aumento y que se ha extendido no sólo en la capital de la República sino a diversas entidades del país. Confiamos en que este llamado tendrá eco entre los abstencionistas de siempres para que salgan a manifestar su inconformidad.


3. Analistas políticos consideran que anular el voto es tan malo como no acudir a votar, pues ambas expresiones de descontento con el sistema político y quienes lo integran, pero permiten que haya ganadores con muy pocos votos, ¿qué opinas al respecto?

Los "ganadores" ganarán con un respaldo de votación tan bajo que se hará evidente su ausencia de legitimidad. Lo que nosotros esperamos es que el sistema de partidos en su conjunto y las instituticiones electorales (IFE, Tribunal y órganos electorales locales) atiendan este llamado ciudadano, el cual se expresará "vía la anulación del voto" (no sabemos aún la proporción) y por la abstención (ya las encuestas reportan de más del 60%), efectuando las reformas que se requieren para transformar el actual es sistema de represtación política.



4. ¿Cuál es la proyección que tienen de sus movimiento? ¿Qué creen lograr y cómo creen que eso beneficie al sistema de partidos?

Nuestro objetivo es llamar a la participación de los que piensan abstenerse o aquellos que históricamente se han abstenido.
Nosotros respetamos a aquellos ciudadanos que tienen muy clara su filiación política, pero nosotros queremos hacer valer nuestro derecho que no nos sentimos identificados con ninguno de los candidatos. Nosotros queremos seguir participando de la vida política de nuestro país. Por otra parte según las encuestas publicadas ha crecido el número de personas que se inclinan por la opción de rechazar las ofertas que se nos proponen.

Nosotros queremos TRANSFORMAR el sistema de partidos a fin de que representen los intereses de los electores y no sus intereses particulares. Por tanto, demostrar nuestro rechazo colectivo pensamos será un serio llamado de atención para la clase política.

5. ¿Tienen conocimiento de movimientos similares en otras partes del mundo? ¿Dónde y con qué resultados?

En Argentina y Paraguay hubo experiencias de este tipo, pero a diferencia de estos países esta movilización (virtual, cibérnética) no se limita a la protesta únicamente para el dìa de la jornada electoral sino que está poniendo sobre la mesa los temas que deberán ser discutidos por las instancias que ya hemos mencionado: partidos políticos, IFE, Tribunal, etc.



Y por último, cuál es tu nombre (si lo quieres revelar), edad y profesión.

Te puedo decir que compartimos estas opiniones: amas de casa, choferes de taxi, jóvenes que votarán por primera vez, académicos. Personas cuyas preferencias poíticas son diversas pero que ahora coinciden: están cansados de todos.

Aportación de Patricia

He visto la mayoría de los blogs que promueven el voto nulo, y hasta ahora no veo algo más firme, se quedan en el ahora pero no ven más, hace muchos años he venido pensando en esto pero para que valga. Hace años he tenido una idea sobre la supuesta democracia en la que estamos y se acrecentó cuando el desafuero de AMLO. Después del fraude pensé que el voto nulo tenía que esperar porque la insipiente democracia que se tenía había retrocedido años luz; realmente es plutocracia, aristocracia, partidocracia, Kakistocracia, etc.; el asunto es hacerla participativa.El voto nulo debe contar, ¿por qué lo digo? Porque nadie lo cuenta cuando éste significa no quiero ninguno. Una elección debe hacerse participativa desde antes del refrendo. Es irónico que el voto nulo no cuente, imaginen que ganan los votos nulos, ¿Ustedes conocen algo así? En el estado de Hidalgo ya pasó, es singular el estado de Hidalgo porque la gente generalmente sale a votar y también tiene alto porcentaje de votos nulos.Les mando un resumen del estudio y el análisis que hice en esa época. Lo pongo a continuación:En el Municipio de Huazalingo en la elección de 2002 la participación fue de 37.31% no normal en el estado, el voto nulo fue de 960 (41.18%, el partido que supuestamente gano fue el PRI con 841 (36.07%) votos. ¿En donde quedo la democracia? La elección se debió anular no por estar en la ley sino por vergüenza.Elecciones 2005 la participación fue de 77.9%, el voto nulo 3.5%, quedo en empate PAN y PRI 29%.Elecciones 2008 la participación fue de 77.4%, el voto nulo 4.6%, gano el PRD con 37.8%, no se si es de NI, si es así quien sabe qué van hacer los pobladores.¿Qué les parece?, los caciques y las imposiciones, los ciudadanos dijeron no, aunque tuvieron que soportar 3 años, además se ve que tienen el conocimiento del derecho al voto. Lo terrible es que no se difundió y lo escondieron, todos los partidos, las instituciones electorales estatales y federales son cómplices.Hay que promover que los votos nulos cuenten, porque es un arma de la ciudadanía para defenderse de arbitrariedades como las que estamos viviendo y lo que viene.Además ayudaría a que nuestros impuestos no sean tragados por los partidos, esto es: Si los votos nulos contaran, esos votos se descontarían al gran presupuesto electoral y ya descontados, se repartiría a los partidos el dinero real que cada partido se merece. Si llegaran a ganar los votos nulos se anularían las elecciones y así la ciudadanía escogería a su candidato sin partido, en el caso de diputados y senadores la ciudadanía tendría cabida en los plurinominales; con esto también estoy segura que el abstencionismo bajaría considerablemente; o, también los partidos tendrían que poner otros candidatos ya no los mismos, o, que quedaran ciudadanos distinguidos por su lucha social, trayectoria científica, etc. los mejores ciudadanos, pero los mejores ciudadanos.El sufragio efectivo todavía no ha llegado, digo esto porque al ser desech

viernes, junio 05, 2009

caso Miguel Beltrán




























Otra más -diría él- del Cid Calderón en su lucha contra el narco y el terrorismo -ahora mismo no se me ocurre qué podría conformar su triángulo del mal. No nos engañemos, desde el año pasado con el asesinato de los estudiantes en Ecuador, es el pensamiento crítico lo que no soporta. Las derechas se juntan y eso tiene un tufo espantoso.







Para seguir el caso del Mtro. Miguel Beltrán:





















miércoles, junio 03, 2009

para ilustrar la anulación del voto

JOSÉ ANTONIO CRESPO
HORIZONTE POLÍTICO

PARA ABATIR LA ABSTENCIÓN

Prácticamente todos los encuestadores coinciden en que el nivel de abstención electoral será elevado. La pregunta clave es si será superior que el registrado en 2003. Los cálculos apuntan hacia allá, pero no se sabe qué tanto (pues es más difícil detectar con precisión la abstención que la intención de voto por los partidos). Pero también algunas encuestas han incluido preguntas para proyectar cuánto voto deliberadamente nulo podría haber. La abstención y el voto nulo son dos fenómenos emparentados, pero con grandes diferencias teóricas, simbólicas y políticas. La primera denota esencialmente apatía, desmovilización, desconfianza – no del todo injustificada - hacia las instituciones electorales, o bien un rechazo consciente y franco a todo el sistema político; el voto deliberadamente nulo (para diferenciarlo del que se anula por error), refleja en cambio una protesta abierta, un voto de rechazo al sistema de partidos, y de castigo a todos ellos, pero no necesariamente al sistema político en su conjunto. Hay pues, tres grandes segmentos del electorado (cuyos porcentajes aún desconocemos) en torno a qué hacer frente a los comicios; votar por algún partido, así sea el “menos malo” (como hará según el diario Reforma, el 70 % de los votantes), anular el voto, o simplemente abstenerse. Se ha dado un debate cada vez más amplio en el que adeptos de cada una de esas opciones tratan de convencer de su respectiva estrategia. Cada segmento, partiendo de diferentes premisas que, por eso mismo, los llevan a conclusiones distintas. Es posible que algunos ciudadanos cambien de parecer de aquí al 5 de julio. Y eso explica el nutrido bombardeo del IFE llamando a votar a los ciudadanos, probablemente con poca eficacia (en parte por lo poco convincente de los argumentos utilizados, y por la mala calidad de los promocionales).
Mi posición ha sido, en primer lugar, que cada opción es válida a partir de la libertad de sufragio, incluyendo la abstención. Y que quienes consideren que el sistema de partidos funciona suficientemente bien, racionalmente deben sufragar por el partido de su preferencia. Pero también, que a quienes consideren al sistema de partidos como esencialmente ineficaz en sus funciones de representación, no les conviene extenderle un renovado aval, un nuevo voto de confianza, sino hasta que se realicen reformas que incorporen a los ciudadanos en mayor medida, proporcionando más instrumentos para llamar a cuentas eficazmente a nuestros representantes y gobernantes. Considero el voto nulo como la mejor forma de protestar contra el sistema de partidos y presionar a éstos a aceptar aquellas reformas, además de ser una expresión institucional y perfectamente legítima en varias democracias, avanzadas y no tanto.
Pero una pregunta clave para quienes están en el segmento participacionista (incluyendo a los partidos y el IFE), es ¿consideran igual de dañina la abstención que el voto nulo? ¿Piensan que ambas expresiones son igualmente perjudiciales desde una perspectiva institucional y democrática, o consideran a alguna de ellas como “menos mala”? Por diversas conversaciones, tengo la impresión de que los participacionistas ven con menos rechazo el voto nulo que la franca abstención (y que eso explique precisamente que en muchas democracias exista el “voto en blanco” en la boleta, como opción institucional y legítima). También he podido detectar que varios ciudadanos que consideran seriamente abstenerse, al oír sobre la posibilidad de anular el voto, cambian su posición a favor de esa forma de protesta. Hablo de personas de diferentes niveles socio-económicos, edades y escolaridad. De lo que se puede inferir que, si algunos de los ciudadanos que piensan abstenerse, y que ni los promocionales de los partidos ni del IFE convencerán de votar, son debidamente informados sobre la opción de voto nulo y lo que implica políticamente, podrían cambiar de estrategia (en lugar de abstenerse, anular su voto). He atestiguado varios casos. La promoción del voto nulo como mejor opción que el abstencionismo tiene grandes límites, pues no cuenta ni de lejos con los canales de difusión ni con el respaldo institucional del que goza la postura participacionista. Se mueve en páginas y redes de Internet, o se expresa en algunos medios, sobre todo escritos.
Y es ahí donde el IFE podría cumplir un papel esencial para estimular la concurrencia a las urnas, ayudando a transformar la abstención a secas en un voto nulo. No pretendo desde luego que el Instituto promueva activamente esa opción, pero sí podría ser que informara a la ciudadanía sobre las posibilidades legales de ello, como parte de su responsabilidad de promover el voto y dar información político-electoral (Art. 105 del Cofipe). Podría hacerlo por los días que restan para la elección. No el voto nulo como tal, pero sí una opción legal (contemplada por el artículo 252-2 del código electoral), de anotar a un candidato sin registro (para lo cual hay un espacio concreto en la boleta y en el acta electoral), como lo son por ahora Elisa de Anda o Marco Rascón. Eso, aclarando, que dicho voto no tiene efectos jurídicos (de acuerdo con resoluciones del TEPJF), para no generar falsas expectativas. La candidatura no registrada, precisamente por su carácter legal, se contabiliza de manera diferenciada de los votos nulos (sean deliberados o por error). Estoy convencido de que, de esa manera, muchos abstencionistas potenciales podrían preferir concurrir a la urna – y expresar ahí su inconformidad con los partidos - en lugar de quedarse en casa. Claro, una propuesta tan extravagante – y seguramente para muchos, subversiva - podría prosperar sólo si al IFE le interesara seriamente reducir el abstencionismo, si optara por promover la participación informando a la ciudadanía de todas las opciones de sufragio que contempla la ley electoral, incluyendo la de votar por un candidato sin registro.

1 de Junio, 2009

lunes, junio 01, 2009

no entiendo a los hombres..

Pensé que cuando Sr. X me dijo: "no puedo estar contigo porque voy a estar muy ocupado en la Reforma del Estado", me sorprendí un montón.

Ahora el Sr. XX (otro x) dice tres cosas de antologìa:

-mi mamá de dijo que no quiere que le presente a nadie sino es la persona con quien me voy a casar.
-Era muy bonito estar contigo y me hubiera gustado estar más tiempo contigo pero por el momento no quiero atarme a nadie.
-Eres una extraordinaria mujer y mereces a alquien mejor que yo.

Acepto la crítica, qué puedo pedirle a un panista. Ahh, pero tengo algunos intelectuales en la estadística que también denotan emasculinación.

Juro que no habla el despecho sino una vez que se cayó la venda del amor, está cabrón.